jueves, 4 de febrero de 2010

Preciso

me encontrar
(no mucho para decir, parece. Solo precisar, o encontrar, o cantar -que no es lo mismo pero es igual...-).

viernes, 11 de diciembre de 2009

Poema express

Hay una casa en la calle Río Cuarto
que me mira cada vez que paso con el 45.
Se supone que las casas no miran, es cierto,
pero sospecho que ésta mira porque recuerda
(y quién va a negar que las casas tienen memoria)
que me vio llegar y partir muchas veces
con sol y con lluvia
con alguien y con nadie
impaciente
tímida
zigzagueante.

La casa me recuerda
acaso más joven
acaso más feliz
y muchas veces perpleja
ante esa felicidad encontrada
en su terracita de verano
de fiestas de lesbianas
en la ochava de a dos cuadras
de final de inspección de cortinas de metal
o en la parte de abajo de la estación
donde el polaco Goyeneche cantó como nunca
Vuelvo al sur.

Yo también a veces recuerdo la casa
sobre todo cuando paso por la esquina con el 45
y siento que me mira como invitándome a bajar
o en días como hoy que tuve el impulso de llamar
al 4304-...., pero no sé qué diría
si me atendieran los fantasmas.
Será cuestión de no llamar
o de no tomar más el 45
o de no volver más al sur
aunque creo que eso está más que difícil.



Fotografía de Félix Monti de la película "Sur" (Fernando Pino Solanas, 1987).

martes, 8 de diciembre de 2009

Cantando las raíces

Cantar no es gobernar un caudal aéreo o melódico. Es algo profuso y subterráneo. Caer en concavidades desconocidas y volver a la superficie con fuegos y metales, con picos y planicies, con savias y arenas.
Así cantan las abismales gargantas del indio, el africano y el asiático. Planeando tan alto y profundo entran en misteriosas guturaciones y convierten la voz en sustancia terrible, en llamado y revelación. Las guturaciones son el subsuelo del canto de donde salen los corcovos acompañados de quejidos, gritos, lamentos, arrastres, jadeos y trepidaciones. Mar de temblores que una garganta padece en el trance sonoro, cuando es organismo total, raíz y paredes, vida que se estremece. Canto comunitario, pero también de
solistos que se desangran, dúos en lamentos de vidala o contrapuntos de mujer y hombre entreverados en el amor y el desprecio.
Perú, Bolivia, Chile y algunos pueblos de Ecuador perpetúan este canto inmemorial. La Argentina en aldeas y caseríos cerriles de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja y en salitrales y arenosas tierras de los montes de Santiago del Estero.

(Leda Valladares, Cantando las raíces, Bs. As., Emecé, 2000, pág. 12).

lunes, 26 de octubre de 2009

Soledad

El famosísimo tango "Soledad", de Gardel y Lepera, en versión... bueno, en esto que quedó.

jueves, 22 de octubre de 2009

Los que están

El que atravesó kilómetros desvencijados por verme.
El que se incendió en los soles de otro pueblo y otra lengua.
El que destiñó mi cielo con su tristeza.
El que me escribió entera.

No están.

No está
  • el que inmoló su historia en una pantalla
  • el que plantó libros e hijos
  • el que dibujó un rondó con su guitarra
  • el que construía vidas y huidas

(mientras enseñaba a cantar when I'm sixty-four, eso sí)


Están
los de ojos transparentes
los de ojos de nocturnidad creciente
con su niñez de verdes brillantes
con su niñez de escuela de campo
los que persiguen colores y olores
los que navegan cielos y suelos
los ardientes, impacientes,
convocantes, amantes,
que no saben guardar caricias en los bolsillos
que saben cómo enhebrar mis pedacitos
que están
los que están
los que siempre estarán

domingo, 27 de septiembre de 2009

Escribió tristeza

Escribió comillas tristeza descubrimiento prescindir. Tachó y corrigió. Alegría por tristeza. Volvió a tachar. Puso sorpresa, aunque pensó perplejidad. Por las dudas, arriba, puso incertidumbre y varios signos de interrogación (¿y qué si fuera prescindible? ¿y qué si eso que era alcanzara? ¿y qué si las mutuas palabras, las ceremonias compartidas, los rituales consagrados fueran también solo eso, repeticiones mecánicas que había que perpetuar porque sí? ¿y qué de las ganas de más, las ganas de mar, las ganas de amar?). Cerró comillas, cerró paréntesis e interrogaciones, dejó de escribir.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Postal de domingo

La sonrisa a mitad del sol el verdor enceguecedor del pasto y del día los toboganes y el abandono por instantes las bicicletas arrebatando vidas los que almuerzan besos y caricias un pato huyendo de la artificialidad del lago la conversación bajo los árboles la sordidez que se adivina tras la cortina de ese negocio cerrado las manos entrelazadas de aquel muerto la risa radiante de un bebé la felicidad ante un descubrimiento la tristeza ante un descubrimiento las llegadas las partidas las sábanas y su enriedo de viernes de noche los lugares inexpugnables a los que va a parar todo lo que perdimos la mirada con arrugas asombradas de mi viejo la sabia tranquilidad de esa mujer el miedo en la claridad de sus ojos desteñidos el rojo antivergüenza de mi nariz y mis zapatillas los mates que alguna vez tomé conmigo misma la guitarra extrañando mis dedos y una gaviota malherida las voces que tranquilizan e interrogan ausencias y presencias que soy el amor por las enumeraciones caóticas y los acordes menores justo al final del día

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Por ejemplo

Aquellas tardes con la radio en la rambla
aquellos días con Marindia en el sol
Tengo un puñado de recuerdos de arena
entre los dedos con la arena vas vos

Las tardecitas con violetas y rosas
los limoneros merodeando el galpón
Estoy regando el tiempo con tu recuerdo
entre los dedos con el agua vas vos

En un espejo con caras viejas
había un sitio para tus quejas
En un cuaderno de tapas negras
había un aire de cosas muertas

En un espejo con manchas viejas
había un sitio para tus quejas
En un cuaderno de tapas negras
había un aire de cosas muertas

Fernando Cabrera


(y estoy regando el tiempo con tu recuerdo
y entre los dedos con el agua vas vos)

domingo, 9 de agosto de 2009

Los cantos de inmigrantes se mezclaron

"Bien de al lado", de Edú Lombardo



Esas cosas que una anda haciendo por ahí, cada tanto, como para no olvidar eso de ser feliz.

Intertextos

"un puro errar
de loba en el bosque
en la noche de los cuerpos"
(A. P.)
mis manos desdibujan consonantes
que bailaron en la noche de los cuerpos
ya no me asisten
ni insisten
veo pasan llegan parten
se quedan
no se quedan
nadie sino yo
o ni siquiera yo
me vi cuando huía
detrás de una palabra

miércoles, 8 de julio de 2009

Oniríada

Lo que tienen en común es que casi siempre hay algún muerto. A veces me entero de que alguien se muere, y ahí estoy, en la puerta de una especie de iglesia donde lo velan. Otras, ya murió hace tiempo y estoy pasando por un lugar tipo parque temático con reproducciones de sierra de las Quijadas o Cafayate para fotografiarse como si uno hubiera estado ahí, y de repente aparece su tumba. Puedo ser protagonista o personaje secundario, puedo ser yo misma o transmutarme en otro, hombre o mujer, niño, joven o mayor. Puede ser en clave de historia de terror, de aventuras, de ciencia ficción o fantástica. Como la de la otra noche, cuando en medio de un viaje en el 37 de pronto noto un recorrido inesperado, y al volver a mirar hacia el interior, el colectivo está casi vacío. En la desesperación por bajar, voy hacia adelante a pedirle explicaciones (o simplemente que abra la puerta) al chofer y entonces lo veo con la cabeza sobre el volante, muerto (y al final de ese viaje, ahora que lo recuerdo, también estaba la muerte). Pero la peor fue sin dudas una en que muy tranquila, lavando los platos en la cocina de su casa, cebando mate, o no sé bien, ella me dijo: "Me voy a morir el lunes", así, como si nada. Y entonces, mientras pronunciaba esa frase, y después, y por varios días más, sentí que era yo la que me moría cada vez que la recordaba, a ella, y a la frase.

domingo, 31 de mayo de 2009

De amores II

¿Sabés que es muy raro esto que me pasa con vos,
(raro, loco, nuevo, indecible, indescriptible
y toda la trillada adjetivación, qué más da)
que es difícil escribirte sabiendo que no me podés leer?

¿Sabés que ninguna de las noches que pasé imaginándote
(imaginando cómo serías, cómo sería cuando nos encontráramos,
por qué cosas irremediables te amaría)
pudieron anticiparme siquiera que iba a ser tan así?

¿Sabés que sos tan lindo, que es tan lindo cuando me mirás
(remolinos de palpitaciones y luces multicolores,
fuegos artificiales por todo el aire)
que atravieso los días envuelta en esa mirada enormemente oscura?

Y no, no sabés, sos tan chiquito,
aunque a veces creo que sí
porque abrazás como sabiendo
porque me besás
con tus besos que llenan de baba de babia de vida.

Y no, no sabés, pero tampoco yo sé bien
qué es
por qué es que te quiero de esta forma
por qué me estremezco cuando me mirás
por qué tus manos
tu pelo tus orejas tus ojos tu boca tus mejillas tu mentón tu rodilla
tan diminutas de osito
provocan este torbellino de sensaciones
que se atropellan en mí,
qué cosas veo en vos
o por qué a veces me veo
en vos,
o a la gente que más quiero
en vos,
osito, dibujito
recienvenido
encantador de días.